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viernes, 1 de noviembre de 2013

Open Badges/ Insignias abiertas

El aprendizaje hoy está en todas partes, no sólo en el aula.

No siempre es posible obtener el reconocimiento de las habilidades y logros que ocurren fuera de la escuela.

El proyecto Badges/Insignias abierto de Mozilla intenta resolver ese problema. Se trata de facilitar que cualquier persona pueda publicar, ganar y mostrar tarjetas a través de la web a través de una infraestructura técnica común.

El resultado: ayudar a las personas de todas las edades a obtener y mostrar habilidades del siglo 21 y desbloquear nuevas oportunidades profesionales y educativas.
Puedes ver el proyecto aquí: https://wiki.mozilla.org/Badges

https://wiki.mozilla.org/images/thumb/8/8a/Open_Badges_napkin_sketch.png/800px-Open_Badges_napkin_sketch.png

sábado, 15 de mayo de 2010

Un esfuerzo común

La evolución humana y el avance tecnológico y científico no son hechos individuales sino la suma de las aportaciones de muchos individuos a lo largo de la historia. Para alcanzar los logros tecnológicos y científicos actuales ha sido necesaria la colaboración de muchas personas a lo largo de la historia. Todos han ayudado, y, aunque un logro concreto ha sido la obra de una persona en particular, el logro final es la suma de un acto colectivo. Transmitir esta idea a nuestros alumnos es fundamental. El trabajo cooperativo y colaborativo enriquecen el proceso de aprendizaje pero además son una metáfora de la realidad y de lo que debe ser la sociedad: muchos individuos que se ayudan para obtener un logro que beneficia a todos. La familia es un elemento fundamental en el proceso educativo y pensar que la escuela es una isla en la que se puede funcionar y obtener logros de forma aislada sin contar con ella, el barrio o el entorno social una utopía. Cuando educamos no educamos parcelas del ser humano. El ser humano es global y percibe globalmente aunque es verdad que la escuela puede mejorar y compensar desigualdades y problemáticas sociales y familiares. A veces la escuela puede ejercer de motor de cambio también para las familias y es el niño o el joven el que puede transmitir otros valores y formas de entender la realidad a sus padres haciendole superar carencias formativas, llevando otro punto de vista y otras percepciones de la realidad, de la escuela a la casa. Por tanto, no es una dinámica educativa que va unicamente de la escuela y de la familia al niño, de forma unidireccional. El niño también recoge los aprendizajes, valores y realidades que aporta la escuela y puede transformar dinámicas familiares precarias (culturales, sociales, afectivas) con su propia vivencia y aprendizaje escolar. El trabajo en colaboración con las familias es muy importante para educar no solo al alumnado también al propio entorno social y familiar. A la vez que el profesorado alcanza a comprender mejor la realidad de sus alumnos y a hacer las adaptaciones precisas para mejorar su dinámica de trabajo. Sin duda saber manejar la inteligencia emocional es una de los aprendizajes más valiosos que puede hacer alguien a lo largo de su vida. Aprender a conocernos a nosotros mismos, a identificar nuestras emociones y sentimientos y a pensar de forma positiva puede garantizar una vida más plena y feliz.

Cuando estudiaba muchas personas aludían a la vocación como un factor determinante. Es posible que lo sea pero solo si va acompañado de una formación adecuada y permanente. Tener claro que nunca estaremos completamente formados y que siempre debemos estar en continuo reciclaje atentos a los cambios y sensibles a las diferencias, a las dificultades de los alumnos y a valorar las circunstancias de cada sujeto pues ellas son determinantes en su relación con los demás. Niños con capacidades pueden ser víctimas de situaciones de desamparo, de injusticia, de violencia, o incluso de indiferencia afectiva y todo ello puede mermar su capacidad de aprender condenándoles a un futuro comprometido por los efectos devastadores de estas lacras.

El psiquiatra Rojas Marcos aborda la importancia del pensamiento positivo en su libro la Fuerza del optimismo, que os recomiendo. EStá demostrado que las personas optimistas viven mejor y además mucho más tiempo. Tienen mejores experiencias vitales y disfrutan mucho más y mejor de su vida. El optimismo no es una opción baladí, ser optimista es un acto de inteligencia y poder mental, un optimismo prudente y realista, claro. Ser optimista permite empezar cada día con ganas y alegría y con la profunda convicción de que todo es posible.

martes, 20 de abril de 2010

El profesor

El profesorado debe tener una formación adecuada y estar abierto a la formación en todo momento y lugar como algo inhererente a su trabajo. Los profesores son piezas fundamentales de la sociedad y por ello deben tener una consideración de respeto y estar bien valorados, esto se traduce no solo en cuestiones abstractas (respeto, consideración...) sino en un reconocimiento profesional adecuado tanto en las condiciones laborales de desempeño de su profesión como de sueldo.

Las políticas deben garantizar esto y además garantizar a las familias que sus hijos van a tener una educación de calidad. La educación es un derecho fundamental y por tanto, las políticas educativas deben ir encaminadas a asegurar que todos pueden acceder a ellas. La educación no se limita a un espacio y a un lugar. Las políticas educativas también deben garantizar que cualquier ciudadano independientemente de sus circunstancias personales, sexo o edad puede acceder a lo largo de su vida a esta formación. Las tecnologías pueden hacer esto posible gracias a los entornos virtuales de aprendizaje. Para ello el acceso a Internet se perfila como un nuevo derecho que quizás pueda hacerse realidad en un futuro más o menos cercano en función de los países y circunstancias socioeconómicas de los mismos.

La educación ha cambiado de modelo. No se trata de aprender conceptos, hechos o ideas...ahora hablamos de competencias básicas. Competencias que posibilitan que las personas puedan estar preparadas para los cambios del futuro: nuevas demandas laborales, nuevos trabajos, nuevas necesidades, nuevas habilidades...La escuela del presente y del futuro precisa atender a las verdaderas necesidades de la sociedad lo que implica que es capaz de coordinarse y trabajar codo con codo con las familias, el entorno social (asociaciones, instituciones, ...) el barrio, el pueblo...la tribu.

Por último no debemos olvidar que la sociedad está formada por individuos que conforman un conjunto pero que mantienen sus diferencias. La diversidad no es una traba sino algo que enriquece la vivencia del individuo. Todos aprendemos de todos y trabajar la convivencia dentro y fuera de las aulas lo garantiza. Las metodologías que atienden al trabajo en grupo en colaboración, de forma cooperativa, fomentando la investigación y el análisis favorecen la dimensión social del individuo además de posibilitar nuevos y más significativos aprendizajes. Las diferencias suponen también un reto que debe afrontarse como una ocasión de aprender e innovar en la escuela.

Aprender a ser, aprender a hacer, aprender a conocer, aprender a convivir son elementos de un mismo modelo de aprendizaje que garantiza un modelo educativo más eficiente.

lunes, 4 de enero de 2010

Integración TIC

La incorporación de las TIC a la escuela supone un cambio en el rol tradicional del profesorado y en el modo de entender la educación. Una escuela dispuesta a estar acorde a la sociedad actual exige un profesorado dispuesto a entender que debe adquirir competencias personales, sociales y profesionales que faciliten y promuevan este cambio. Si el profesorado no da este paso la educación no cambiará. Se reproducirá un modelo tradicional en un paisaje nuevo rodeado de medios tecnológicos pero sin cambios en lo sustancial.

Todo esto hace necesario un cambio en la formación del profesorado. El papel de los profesores ya no es únicamente enseñar o transmitir una información a sus alumnos. Ahora se trata de hacer a los estudiantes competentes para alcanzar objetivos que les permitan ser y actuar en la sociedad de forma autónoma. Para ello hay que modificar las estrategias y metodologías de trabajo haciendo que el alumnado investigue, explore, busque, resuelva... Para conseguir este objetivo estas metodologías de trabajo deben ser respetuosas con la diversidad del alumnado, entendiendo y ajustando la respuesta educativa para que todos los alumnos puedan incorporarse al proceso de aprendizaje. Por otra parte, esta formación del profesorado no se construye de forma aislada. La educación, ahora más que nunca, implica un trabajo en colaboración con todos los agentes educativos: dentro de la escuela fomentando el trabajo coordinado del profesorado implicado en la tarea, la investigación educativa y estimulando al profesor a compartir sus recursos con otros colegas. La participación y colaboración de la familia es un punto importante en esta tarea y por último la implicación del entorno social del estudiante: el barrio, el pueblo y el conjunto de la sociedad.

Las TIC favorecen el logro de estos objetivos gracias a las nuevas herramientas disponibles. Pero estos objetivos no serán posibles si dejamos que esta búsqueda de nuevas respuestas educativas sea un objetivo individual de ciertos profesores y profesoras y los estamentos políticos y educativos no asumen su gran parte de responsabilidad. Dotar de recursos no es suficiente si esto no va acompañado del apoyo a la labor del profesor dentro y fuera de las aulas: menos alumnos por aula, profesores de apoyo, formación docente adecuada, y en general, un reconocimiento social real al trabajo del profesorado.


Para que este cambio sea posible el profesorado debe cambiar también. ¿Cómo? Es necesaria una nueva mentalidad más abierta que entienda que la escuela debe acomodarse a una nueva sociedad más dinámica que cambia de forma irreversible. La sociedad necesita personas que entiendan que la formación no se limita a un tiempo y a un espacio.

La formación permanente, a lo largo de toda nuestra vida garantiza una ciudadanía permanentemente preparada para asumir los cambios de la sociedad. Y en el profesorado esto es fundamental. La nueva escuela necesita profesores formados. La formación continua se hace indispensable y en este modelo las TIC favorecen este cambio ya que permiten una formación en todo momento y lugar sin necesidad de acudir a un centro de formación sujeto a horarios, etc. La formación online del profesorado facilita este paso, llega a todos independientemente de la situación personal (lugar de residencia, circunstancias familiares...)

Estos nuevos entornos liberan tanto a los estudiantes como al profesorado de las limitaciones espaciales y temporales haciendo posible la formación en cualquier momento y lugar. La formación del profesorado no se limita al conocimiento de la utilización de los recursos tecnológicos. Es necesaria una reflexión sobre las metodologías de trabajo, los materiales formativos, ...

El profesorado debe conocer los contenidos de la materia que imparte siendo capaz de planificar itinerarios formativos que propongan objetivos adecuados, contenidos pertinentes y actividades relevantes realmente vinculadas con los fines propuestos.

La metodología a utilizar en este proceso debe favorecer la investigación, la autonomía del alumno a la vez que promueve y favorece el trabajo en grupo estableciendo como valores positivos en el alumnado la constancia en el estudio, la organización, la colaboración con los otros y otras compañeros y promoviendo la reflexión sobre el propio proceso.

El alumnado debe ser capaz de extraer conclusiones sobre el proceso y sobre su papel en el mismo. Por ello contemplar la realización de la autoevaluación debe estar tan presente como la misma evaluación pues aportará tanto a estudiantes como al profesor la información pertinente para establecer los cambios positivos que enriquecerán el proceso de aprender y el propio papel asumido por unos y otros.

Podemos concluir que el papel del formador es un papel de organizador, planificador, motivador y mediador en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Su objetivo es crear la necesidad en el alumnado por aprender, por buscar respuestas...organizando los espacios, tiempos, recursos. Para lograrlo deberá atender y respetar las diferencias individuales potenciando en cada alumno sus capacidades como elemento indispensable para lograr personas con autoestima y valor suficiente para afrontar los retos que surgirán a lo largo de su vida, sin olvidar la importancia de fomentar los valores positivos como el respeto a las diferencias, el valor de la convivencia, la ayuda a los demás... La formación del profesorado debe aunar por una parte una mentalidad abierta a la utilización en el aula de las nuevas tecnologías y el conocimiento básico del uso de las mismas.

Deberá ser competente en la utilización del procesador de texto, del correo electrónico, de la navegación por Internet, de las herramientas 2.0, ... Pero sobre todo debe reflexionar sobre la utilización de las TIC en su trabajo tanto para organizar y planificar sus propias tareas (preparación de clases, formación...), para impartir y llevar a cabo la propia tarea docente (como soporte para sus explicaciones, recopilación o realización de actividades para los alumnos utilizando herramientas de autor, como instrumento para favorecer la investigación de los alumnos a través de la planificación de actividades utilizando los medios tecnológicos utilizando distintas metodologías de trabajo ...) para favorecer la comunicación con colegas, alumnos y familias utilizando estos medios: correo electrónico, blog de aula, Web de centro, foros, chats... y para mejorar su propia formación gracias a las actividades de formación permanente organizados por las instituciones educativas. Todo esto implica una reflexión constante sobre la educación, el rol de profesorado, y la utilización de las TIC para reconocer los aspectos positivos y negativos de su uso en el aula. 



Actualización : 1/10/11 Inclusión vídeo La educación prohibida